El oficio de crear una joya
En SANZ, cada pieza comienza como una idea, una emoción y una intención profunda. El oficio no es solo una técnica: es una manera de mirar, de observar materiales nobles, de escuchar historias y de dar forma a aquello que acompañará a una pareja para siempre.
Nuestro trabajo combina sensibilidad, precisión y una dedicación absoluta al detalle
DISEÑO
El diseño es un puente entre lo que imaginas y lo que finalmente se convierte en una joya. Nos tomamos el tiempo para escuchar, observar y comprender lo que cada pareja quiere transmitir.
A partir de esa conversación inicial, realizamos renderizaciones profesionales que permiten visualizar proporciones, volumen, alturas y detalles antes de comenzar la fabricación. Cada propuesta nace desde cero y se adapta al estilo, manos y preferencias de quienes la llevarán.


SELECCIÓN
La elección de los materiales es un acto responsable y preciso.
Buscamos metales nobles y diamantes que no solo sean hermosos, sino también confiables en su origen.
Este compromiso incluye trabajar con refinerías certificadas y diamantes libres de conflicto, garantizando una trazabilidad transparente desde la fuente hasta el taller.
materiales
En SANZ trabajamos exclusivamente con oro 18k y platino 950 de origen certificado, seleccionados por su pureza, durabilidad y belleza atemporal.
Oro 18k
Formulamos nuestras propias aleaciones para obtener tonos consistentes y duraderos en oro amarillo, oro rosa, oro miel y oro blanco. Cada liga se compone pensando en el equilibrio perfecto entre dureza, brillo y comodidad.
Platino 950
Un metal noble, hipoalergénico y excepcionalmente resistente. Su densidad y peso transmiten una sensación de solidez única, ideal para piezas de uso diario.
Diamantes certificados
Seleccionamos diamantes naturales certificados por GIA, elegidos individualmente según sus 4C (color, claridad, corte y quilataje).
Cada piedra proviene de proveedores con trazabilidad respaldada por el Proceso de Kimberley.
Todos los metales que utilizamos provienen de refinerías de prestigio internacional como Valcambi Suisse, conocidas por sus procesos auditados y su compromiso con la ética minera.


proceso de fabricación
Cada anillo SANZ pasa por un proceso de fabricación que une diseño personalizado con oficio tradicional de joyería.
1. Diseño y conceptualización
Comenzamos con una conversación profunda con cada pareja. A partir de ella desarrollamos renderizaciones profesionales, donde se proyectan proporciones, terminaciones y la estética final del anillo.
2. Preparación del metal
Derretimos y trabajamos el oro o el platino desde su estado más puro, controlando la temperatura, aleación y consistencia.
Este paso define la estructura y calidad de toda la pieza.
3. Trabajo de banco artesanal
El cuerpo del anillo se construye directamente desde el metal.
Nuestro joyero artesano da forma a cada curva, ajusta espesores, suaviza transiciones y perfecciona la ergonomía del diseño.
Este es el corazón del proceso: donde la pieza realmente “nace”.
4. Engaste de los diamantes
Las piedras se montan una a una mediante técnicas de engaste fino (garras, bisel, pavé u otros).
Se trabaja para garantizar firmeza, simetría y la máxima entrada de luz, manteniendo el alma del diseño original.
5. Pulido y terminaciones
Finalmente, el anillo pasa por distintas etapas de pulido para lograr un acabado impecable.
Ofrecemos terminaciones como alto brillo, satinado, arenado o combinaciones elegidas por la pareja.
CONTROL DE CALIDAD Y GARANTÍA
Antes de entregar una joya, realizamos un proceso de revisión minucioso:
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Verificamos la estructura y solidez del anillo.
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Comprobamos la suavidad de todas las terminaciones.
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Revisamos cada piedra para asegurar que esté firme y correctamente engastada.
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Confirmamos que la medida sea exacta y cómoda.
Todas nuestras piezas se entregan con un Certificado de Autenticidad SANZ, donde detallamos el tipo de metal, la aleación, los diamantes utilizados y las condiciones de garantía.
Para nosotros, una joya no es solo su belleza inicial:
nos importa su origen, su fabricación y su comportamiento después de años de uso real.
Crear una joya es un privilegio. Hacerla para una historia real es un honor.
Ese es el oficio de SANZ: unir técnica, ética y emoción para que cada pieza sea, de verdad, única.



